sábado, 12 de diciembre de 2009

LAUREN BACALL, PREMIADA POR LA PUERTA DE ATRÁS

Me parece inconcebible, deshonesto y abominable que este año la entrega del Oscar honorífico no se vaya a celebrar en la gala de los Oscar, sino que se ha entregado meses antes en una discretísima cena.
Y todo, aunque no lo digan, es por la audiencia.
La gala de los Oscar reune cientos de millones de ojos, y hay que agilizarla para que no dure mucho. Por eso y por evitar momentos enfarragosos, ya se emite desde hace varios años con 30 minutos de diferido.

Por lo visto el momento de entrega del Oscar honorífico es cuando mas gente hace zapping, y eso no interesa. Y la verdad, precisamente cuando este año tocaba dárselo a una grande entre las grandes como es Lauren Bacall, ha sabido doblemente mal que se lo entreguen en una reunión rutinaria....como si fuera en el callejón de atrás.

Ni la Bacall ni ninguna figura homenajeada del cine merece semejante desprecio.